En tiempos en los cuales somos entendidos como individuos, despojados de certezas y convicciones, donde el consumo, la normalidad y el consenso han de primar sobre lo inquietante y la potencialidad de las diferencias, donde la salud mental pareciera ser entendida como falta de malestar subjetivo y los derechos humanos desde su declaración universal se han convertido en palabras que de tanto usarlas se olvidan; Madres sostiene: “… tanto la Salud Mental y los Derechos Humanos han de construirse y entenderse desde el reconocimiento de la necesidad ineludible del sujeto de al menos, rechazar aquello que lo somete, oprime, explota e incluso extermina”.
De este modo, nos unimos a Madres, al pensar e imaginar la Salud Mental y los Derechos Humanos como construcción colectiva, en ejercicio del poder, reconociendo el disenso y lo diverso. Tal como ellas afirman cuando señalan, por un lado que “la Salud Mental real es la del que lucha, del que no se entrega (…) sin aceptar la realidad de sufrimiento y muerte que el sistema impone” y por otro lado, ponen en acción nuestros derechos fundamentales: la defensa de la vida, de la salud y del trabajo de todos/as.
Les convocamos a un encuentro de preguntas, dudas, sospechas, de inquietudes y movimientos generativos en la construcción de espacios comunes de producción de saber - saberes y conoceres críticos. Buscando, así, formas de hacer-se, sentir-se, pensar–se, decir-se, imaginar-se y producir-se divergentes y creativos.
Este segundo pre-congreso de Salud Mental y Derechos Humanos en Chile, invita a ser parte constructora y productora de decires que convoquen a compartir nuestra historia, nuestras experiencias, las que se vislumbran como posibilidades y/o potencias en tanto permiten:
o Reconocer al otro en un espacio común, en el disenso y en el consenso.
o Comprender la trascendencia en el encuentro y relación con otros.
o Advertir en los vínculos de afecto capacidad generativa de movimientos creativos.
o Construir una memoria en movimiento y un modo de re-crear al sujeto social histórico.
o Crear en la relación con otros, un espacio de construcción de subjetividades.
o Re-crear y/o producir la memoria colectiva en potencia de encuentro.
o Desafiar la capacidad de re-construir espacios de re-conocer al otro.
Un debate de esta naturaleza siempre es positivo en una sociedad como la nuestra, en un lugar como Temuco.
ResponderEliminarLa Salud Mental necesita ser tratada de manera integral, sin reducirla sólo al portador o su núcleo familiar. Existen contextos más amplios donde la persona está inserta; el barrio, la comunidad, el país y la aldea global.
Sería provechoso rescatar la perspectiva de Enrique Pichón de Riviere, y la Psicología Social, para examinarnos como sociedad, que tal vez esté más enferma que los individuos portadores de cualquier patología mental.
Existen Traumas Históricos, de los cuales ya nos habLó la Dra. Terry Mitchell en un encuentro similar realizado en la UFRO.
Acá en Temuco se viven los efectos de Tarumas Históricos como la "Pacificación de la Araucanía" y el Golpe Militar del 73, y una Transición Neoliberal que se niega acambiar el modelo Desarrollista e Instrumental, que ha reducido hasta lo humano a mercancía.
Sería provechoso conversar de cómo afectan las estructuras sociales determinadas desde un sector de la sociedad a todo el resto y c{omo repercute en la Salud Mnetal individual y Colectiva.
Bien venidos a Temuco o Wall Mapu